Aldous Huxley crea un mundo utópico donde los seres humanos son creados en probetas. Desde que son fecundados se les decide a que castra permanecerán, estas pueden ser Epsilon, Delta, Alfas y Grammas. En este mundo todos son “felices” y viven sin tener temor, ya que desde pequeños se les condicionan bombardearlos con imágenes para que estos no puedan cuestionar esta forma de vida. Donde no existen las guerras, ni enfermedades, ni familias.
Por otro lado, existen otras personas quienes no viven como los demás, no son clasificados y que se les hacen llamar “Los Salvajes”, los cuales han conservado las antiguas costumbres (como la familia).
Los nacimientos han sido controlados por científicos especializados. Los embriones son seleccionados para poder otorgarle a cada uno una clase social, los cuales son Alfa, Beta, Delta, Gamma y Epsilon. Las dos primeras son las que cumplen un rol de alto rango en este mundo utópico que crea Huxley, ellos son los “privilegiados” y apenas tienen que realizar trabajos pesados. En cambio, los otros tres son los encargados de los trabajos más “degradantes” ,estos serían “la clase trabajadora”.
Al momento de nacer se los separan por clases y les comienzan la enseñanza durante el sueño, donde les muestran imágenes y grabaciones repetidamente, así condicionándolos para poder saber cómo actuar y pensar por el resto de su vida.
El autor nos introduce de una manera muy descriptiva esta sociedad. Nos presentan a dos hombres, el primero es Bernand Marx, quien es un individuo de clase Alfa, este es la burla de sus compañeros. El segundo es el Salvaje llamado John, quien es sacado de donde ha vivido con los demás “salvajes” y lo integran a esta sociedad totalmente desconocida para él, donde este también comienza a cuestionarlos.
Esta es la segunda vez que leo este libro, sigue siendo muy agradable leerlo y poder cuestionar nuestra sociedad de hoy en día.
La sociedad que nos plantea el autor no tiene mucha diferencia a la que vivimos actualmente, desde pequeños nos bombardean con imágenes y sonidos de cómo tenemos actuar y pensar. O sea, nuestro SOMA son los partidos de fútbol, reality, novelas o incluso las noticias, nos muestran una realidad, o diversión, para olvidar lo que realmente importa y lo que está pasando tanto en el mundo como el país.
Esta felicidad tiene un precio, su libertad. No pueden elegir donde vivir, si tener o no tener hijos, no se pueden expresar, todo quien se revela de este sistema era exiliado a otra parte. No es un buen mundo para vivir.
Creo que es importante leer este libro, podemos sacar algo de este. Te hace pensar sobre la sociedad en la que vivimos hoy en día, nos ayuda a cuestionarla, en especial cuando de vez en cuando nos olvidamos de lo esencial, de preocuparnos de nuestro prójimo y no del individualismo que esta sociedad neo-liberal nos han inculcado.

