

El sexto volumen de la aventura del mago más famoso del planeta no me dejó tan maravillada como lo hizo la primera vez que lo leí.
Cuando lo tomé para releerlo me dio miedo que no me gustara tanto ya que sabía que habría mucho Snape y Dumbledore (los personajes que más odio en toda la serie, y si incluso más que Umbridge) en este libro, pero lo disfrute bastante.
La evolución de los personajes es algo que no note la primera vez, es un poco más sutil y la autora lo hace de una manera brillante. Harry de a poco está empezando a manejar sus emociones, algo sumamente difícil considerando todo lo que ha tenido que superar.
Y aunque admire como la autora crea este mundo y todos los giros narrativo, este libro pone en evidencia muchas cosas que no me gustan de su escritura:














